Mi media naranja
Mi media naranja
Todo comenzó hace cuatro meses en una noche de los últimos días de abril. Yo siempre frecuentaba el hard rock café todos los fines de semana, pero ese Viernes fue la noche mas especial de mi vida; fue la noche que me cambiaria la vida para siempre para hacerme la mujer mas feliz del mundo. Hice mi entrada a aquél lugar y al voltear a mi izquierda vi a un hombre que me miraba con ternura. Me enamoraron sus brillantes ojos azules que me miraban sin cesar. Me sentí abrazada por los ángeles. Tomé asiento en una de las mesas más cercanas a donde el estaba sentado. Mi corazón latía tan rápido al verlo que sentí como si una jauría de lobos corriera en mi interior. Note que no me dejaba de mirar. Y yo tampoco paraba de verlo; siempre le sonreía y el a mi me devolvía la sonrisa de la manera mas tierna que jamás he visto. Jamás sentiré frío en mi corazón como antes me sentía, mi vida era tan fría como estar viviendo con una colonia de pingüinos. Al mirarlo siempre sentí como si una melodía de piano romántica tocara en mi corazón.
En un instante, él me hizo una seña para ir a sentarme a su lado y me jaló la silla para sentarme. Le pregunté su nombre. Me dijo – “ Me llamo Eric”. Después me pregunto el mío. – “Me llamo Patty, mucho gusto” le contesté. Le pregunté de dónde es y me dijo que de Canadá, que estaba tomándose un break de seis meses antes de comenzar la universidad. Después de un rato me fui y nos despedimos con un beso en la mejilla. Al llegar a mi casa, me sentía tan feliz como hace mucho no me había sentido, mi vida era una piara, ahora es bella como una parvada de patos.
A la semana siguiente, volví a ese lugar para ver si me lo encontraba de nuevo. Así fue, lo volví a ver pero me tocó sentarme en una mesa que no me quedaba tan cerca de él. Te todas maneras a cada rato volteaba a mirarme y yo a él. De repente vi como se paró de su mesa y comenzó a aproximarse a donde yo estaba. Me invito a cenar con él la noche siguiente y por supuesto que si acepté , sentía que en mi corazón corría una tropilla.
Al día siguiente fui a visitarlo a la cafetería donde trabajaba para decirle que no podría salir con el esa noche porque mis padres no me dejaron. Mis padres querían conocerlo primero. Él se deprimió mucho por eso y yo me sentí muy culpable , en verdad que tenía ganas de salir con Eric.
Al día siguiente en la escuela, fui hablar con su hermana que era mi maestra de arte. Le dije lo mucho que me gustaba su hermano y que me gustaría que se diera algo entre nosotros. Planeamos una cita en secreto y nos vimos en una cafetería. Allí estuvimos platicando durante dos horas, en verdad que la pasamos muy románticamente con la vela que estaba en el centro de la mesa y la música de fondo; eso creaba una atmósfera romántica. Le dije lo mucho que me gustaban sus ojos y el me contesto que a él le gustaba mucho mi sonrisa. Fue todo tan hermoso, me atrevo a decir que ese fue uno de los días mas felices de mi vida.
El viernes siguiente fue a pedirle permiso a mis padres para que me dejaran salir con él. Fuimos al cine y allí me preguntó que si quería ser su novia. Enseguida acepté y me puse muy feliz. Al siguiente día me dijo que si quería ir con él a dibujar al centro, ese detalle me gustó mucho porque a mi me encanta dibujar también. LE dije que si irìa pero antes de eso fuimos a comer con mis papás y allí el hablo con mi papa para pedirle permiso para andar conmigo. Después de un largo speech inspirador le dijo que si.
Desde ese dìa hasta hoy me he sentido en el cielo, Eric me ha llenado tanto en todos los sentidos que quiero pasarme la vida entera con él.

Carlos Hornelas dijo
Que fortuna es sentir así e inspirar esos sentimientos y ser correspondida.
12 Septiembre 2005 | 10:32 PM